FOTOGRAFÍAS Y VÍDEOS DE MENORES EN REDES SOCIALES ¿ES ILEGAL?

Las redes sociales se han convertido en un medio de comunicación muy activo, donde se comparte información personal a través de comentarios, opiniones, fotografías y vídeos.

Saber cómo está una persona o dónde se encuentra, si tiene hijos o sobrinos, es fácil averiguarlo si nos metemos en su perfil de Facebook o Instagram, (actualmente las redes sociales de mayor éxito).

¿Pero es legar subir fotografías o vídeos de menores a las redes sociales?

Los menores son personas vulnerables y su intimidad y derecho de imagen , han de tenerse en cuenta siempre que subimos la imagen de un menor a una red social.

En cuanto a la legalidad, la autoridad principal la ejercen los padres, hasta que el menor tenga la capacidad y el grado madurez necesario para poder mostrar su opinión. Concretamente a partir de los 14 años, la opinión de los menores se ha de tener en cuenta a la hora de subir imágenes o vídeos suyos en las redes sociales.

No obstante este hecho a conllevado a múltiples pleitos, tanto entre los propios progenitores como entre padres e hijos.

En el año 2015, en la localidad de Pontevedra se celebró un juicio ante la falta de acuerdo entre dos progenitores separados por subir fotos del hijo en común. El juez dictó que para poder subir una imagen del menor ambos progenitores deberían estar de acuerdo, y para hacerlo antes tenían que pedirse permiso.

El caso de los padres y madres que se han convertido en influencers explotando la imagen de sus hijos, comprometiendo el derecho a la imagen y a la intimidad de éstos también ha llegado a los tribunales.

Un chico de 16 años en Roma llevó a su madre a juicio por no contar con su consentimiento cuando publicaba imágenes y comentarios de él en las redes sociales. Su madre tenía un gran número de seguidores, y el menor sentía presión mediática.

La respuesta del tribunal fue a favor del menor, condenando a la madre a eliminar todo el contenido de su hijo publicado en sus cuentas de redes sociales, además de prohibirle volver a publicar cualquier tipo de contenido sobre éste, de hacerlo tendría que indemnizarlo con una multa de hasta 10.000 euros.

Ahora ya sabes las consecuencias que pueden llegar a tener las publicaciones sin permiso tanto por parte de los progenitores como por parte de los menores sin su consentimiento.